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Terra
La Coctelera

Categoría: Joaquín Sabina

Y sin embargo

No sé si os habrá pasado alguna vez, que, a una persona que te ha hecho mucho daño y que, sin embargo, la sigues queriendo, como si estuvieses unido a esa persona por una cuerda invisible, pero imposible de resistirse a ella.... En fin, esta mítica canción es del cantautor andaluz Joaquín Sabina, incluida en su disco, "Yo, mi, me, conmigo". Besikos!

-- De sobra sabes que eres la primera,
que no miento si juro que daría
por ti la vida entera,
por ti la vida entera;
y, sin embargo, un rato, cada día,
ya ves, te engañaría con cualquiera,
te cambiaría por cualquiera
Ni tan arrepentido ni encantado
de haberte conocido, lo confieso.
Tú que tanto has besado,
tú que me has enseñado,
sabes mejor que yo que hasta los
huesos
solo calan los besos
que no has dado,
los labios del pecado.
Porque una casa sin tí es una
emboscada,
el pasillo de un tren de madrugada,
un laberinto sin luz ni vino tinto,
un velo de alquitrán en la mirada...
Y ME ENVENENAN
LOS BESOS QUE VOY DANDO,
Y SIN EMBARGO
CUANDO DUERMO SIN TÍ,
CONTIGO SUEÑO,
Y CON TODAS SI DUERMES A MI LADO,
Y SI TE VAS ME VOY POR LOS TEJADOS
COMO UN GATO SIN DUEÑO,
PERDIDO EN EL PAÑUELO DE AMARGURA,
QUE EMPAÑA SIN MANCHARLA TU
HERMOSURA....
No debería contarlo, y sin embargo
cuando pido la llave de un hotel,
y a media noche encargo
un buen Champagne francés...
y cena con velitas para dos,
siempre es con otra, amor,
nunca contigo...
bien sabes lo que digo
Porque una casa sin tí es una oficina,
un télefono ardiendo en la cabina,
una palmera en el museo de cera,
un éxodo de obscuras golondrinas
Y ME ENVENENAN...
Y cuando vuelves hay fiesta en la cocina,
y baile sin orquesta
y ramos de rosas con espinas,
pero dos no es igual que uno más uno,
y el lunes al café del desayuno
vuelve la guerra fría...
y al cielo de tu boca el purgatorio,
y al dormitorio el pan de cada día..
Y ME ENVENENAN...

Pero que hermosas eran

Me encanta esta canción de Joaquín Sabina, con mucho ritmo. El vídeo al menos es curioso, jeje. A disfrutarla.

Mi primera mujer era una arpía,
Pero, muchacho,
El punto del gazpacho.
Joder si lo tenía,
Se llamaba... digamos que sofía.
Un mal día
Me puso las maletas
A los pies de la estatua, de un poeta,
Que esta, inmortalizado,
En su glorieta.
Después de, no se asombren,
Registrar, a su nombre,
Mi chalet adosado,
Mi visa, mi pasado,
Su prisa y su futuro,
Dejándome tirado
Y sin un duro.
La gota que colmó,
Damas y caballeros,
El vaso de su amor,
Fue de colesterol.
Harto, tras dos infartos,
De acercarme al tercero...
Al sístole y al diástole
De mi corazón
Le puse un marcapasos,
Que andaba con retraso,
Haciendo interferencias
En la frecuencia
Del televisor.
Desde que la perdí
Hasta hoy, pobre de mí,
Cada vez más borracho,
Ruedo de mostrador
En mostrador:
Jefe: ¿tienen gazpacho?
Pero... qué hermosa era
Cuando iba de mi brazo por la acera,
¿ustedes me han mirado?,
Pedirle a ese bombón que me quisiera
¿no les parece que era
Pedirle demasiado?
Mi segunda mujer
Era una bruja
Y yo, tan mamarracho, que besaba
El suelo que pisaba.
Se llamaba... digamos que maruja.
Aquel día
Volví pronto del tajo,
Y, en mi cama,
Debajo
De un idiota,
Una dama,
En pelotas,
Se lo hacía.
Y yo que nunca había
Estado en una orgía,
Quitándome las botas,
Me dije: ésta es la mía,
Y tanto que lo era,
La del tacón de aguja
Era maruja.
entre ese idiota y yo,
Cual júpiter tronante,
Tú eliges dije yo,
¿que qué me contestó?
Sin dudarlo un instante,
me voy con el idiota.
Y ustedes, que creían,
Que el idiota era yo,
Pues no,
La muy pendón
Se iba y se venía,
Poniéndose las botas,
Con el menos idiota
De los dos.
Y ¿saben qué les digo?
Aquel idiota y yo
Nos hicimos amigos,
El día que maruja nos dejó...
Por otro idiota.
Pero... qué hermosas eran
Mi segunda mujer y la primera.
¿ustedes me han mirado?
Pedirles, además, que me quisieran,
¿no les parece que era
Pedirles demasiado?
Mi tercera mujer era, señores
De todos los amores
Que he perdido
El que más me ha dolido.
¿adivinan? se llamaba dolores.
Pero, el día
De mi cumple, mi amorcito
Me dijo: aunque eres malo,
Joaquinito,
Te traigo, de regalo,
Un regalito
Con su santa inconsciencia
Se declaró en estado,
Y yo, que había jurado
Morir sin descendencia,
Como murió mi padre,
A la futura madre,
Consternado:
¡hay dolores que matan!
Le grité dolorido
¿y no se te ha ocurrido
Pensar que tu marido
Hubiera preferido
Otra corbata?
Fue niña, niña pija,
¡ni siquiera varón!.
Por fin, con veinte años,
Se la llevó un extraño,
Y no perdí una hija,
Gané un cuarto de baño.
¡con perdón!
Sofía me aliñaba,
Maruja me adornó,
Ya solo me faltaba
Tomar clases de parto sin dolor
Y con dolores.
Pero... qué hermosas eran las tres,
Y, sobre todo, la tercera
¿ustedes me han mirado?
Pedirles, además, que me quisieran
¿no les parece que era
Pedirles demasiado?

Por el Bulevar de los Sueños Rotos

Una canción muy bonita del cantautor Joaquín Sabina. Canción que está incorporada en su disco "Esta boca es mía". Espero que os guste.

En el bulevar de los sueños rotos
vive una dama de poncho rojo,
pelo de plata y carne morena.
Mestiza ardiente de lengua libre,
gata valiente de piel de tigre
con voz de rayo de luna llena.

Por el bulevar de los sueños rotos
pasan de largo los terremotos
y hay un tequila por cada duda.
Cuando Agustín se sienta al piano
Diego Rivera, lápiz en mano,
dibuja a Frida Kahlo desnuda.

Se escapó de cárcel de amor,
de un delirio de alcohol,
de mil noches en vela.
Se dejó el corazón en Madrid
¡quien supiera reír
como llora Chavela!

Por el bulevar de los sueños rotos
desconsolados van los devotos
de San Antonio pidiendo besos
Ponme la mano aquí Macorina
rezan tus fieles por las cantinas,
Paloma Negra de los excesos.

Por el bulevar de los sueños rotos
moja una lágrima antiguas fotos
y una canción se burla del miedo.
Las amarguras no son amargas
cuando las canta Chavela Vargas
y las escribe un tal José Alfredo.
amargas
cuando las canta Chavela Vargas
y las escribe un tal José Alfredo.
(Estribillo)
Por el boulevar de los sueños rotos...